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domingo, 29 de enero de 2012

El chucuchú del tren

El otro día estaba viendo esta noticia y se me revolvieron las tripas. Se reclama que se mantenga una frecuencia de trenes en una línea en la que va una media de 28,5 personas por viaje. En teoría lo quieren bajar a la mitad más o menos, para que vayan unas cincuenta personas en cada viaje.

Cosas como esta son una de las causas de nuestra situación.

Que la gente que se queje, tiene huevos. Si cada dos viajes te llenan un autobús ¿cómo coño quieres mantener un tren? Poneos un autocar, cojones y dejaos de tonterías.

Yo tengo claro que la gente del campo tiene privilegios estructurales que no se pueden mantener. Subvenciones, ayudas, estructuras deficitarias…

Estos como mínimo viven en una C.A. que no tiene déficit, pero los de sitios como Castilla o Extremadura, tiene tela. Yo tengo claro que estas zonas son lo que son, no cambiarán porque les pongas un tren, un aeropuerto o siete mercadonas, es una creencia estúpida. Así solo se hacen agujeros negros como Valencia.

Desde aquí decir a los que suben a trenes con diez pasajeros, los que suben al avión con diez pasajeros, los subvencionados por mirar los olivos una cosa:

No tengo nada contra vosotros, pero espero que se os acabe pronto, que salís más caros que un hijo tonto. Ojalá se os acabe pronto el chollo, cabrones.

jueves, 25 de agosto de 2011

Reivindiquémonos



Yo nací en el 72 y crecí en los ochenta, como dice la canción de El Reno Renardo. Se ha mitificado mucho todo lo relacionado con esa época aunque no era para tanto.

Personalmente creo que los dibujos de entonces eran un mierdón de cuidado. Marco, Heidi, comando G y demás eran una puta mierda. Quien no se lo crea, que se ponga unos capítulos, a ver cuánto rato aguanta.

Los de esa generación nos deberíamos reivindicar con orgullo. Somos supervivientes de los niños estúpidos cantarines y los precursores de los perroflauta. Rosa León, María Jesús y su acordeón, Los parchis, Enrique y Ana… Auténticas torturas.


Como buenos supervivientes de ese bombardeo subnormalesco, deberíamos tener algo que nos identificara que no fueran las tristes camisetas de dibujos animados del Zara. Yo optaría por un peinado.

Viendo la moda escobilla de wáter propia de los dieciséis años o retrasados como Neymar, yo iría al negativo, usaría el peinado del payaso de los Simpson o en Keith Flint.
El peinado se integraría bien en nuestros melones, ya que se nos empieza a ver el cartón y se le podría llamar el peinado Mazinger Z, ya que recuerda a los alerones que tenía el robot en la cabeza.

No me digais que no mola.

El peinado Mazinger Z sería propio de la gente que se metió en hipotecas de llorar, son pobres, pero no suelen vivir en casa de sus padres como los peloescobilla de dieciséis años. Tenemos experiencia en la vida, no llevamos chándal del ejército y vendimos la variant hace muchos años.
Somos de antes de los perroflautas, de antes de crepúsculo y de antes de la anorexia. No acabaron con nosotros los poemas de Gloria Fuerte, las canciones de Torrebruno ni el noche de fiesta de vedettes como la Norma Duval. Seguimos vivos y nadie puede con nosotros.


Cuarentones en ciernes, reivindiquémonos.

sábado, 8 de enero de 2011

El club de las esposas perfectas


El barrio en el que vivo ahora se divide en dos categorías, el de los abuelos tomadiezcentimos y los matrimonios rubiamechas.

Un vecino como este haría más divertido el barrio

El nombre es esclarecedor, pero si os lo explico un poco mas mejor. Esta casa pertenecía a una abuela centenaria, de esas que le dan diez céntimos a los nietos de cuarenta años cuando las van a ver. El barrio está petado de abuelos de los que te dicen bondieee (buenos días) o deuvusguaaar (en castellano viene a ser que dios te guarde, en según qué zonas se utiliza bastante). Son los abuelos forrados, de esos que preguntan cuánto vale algo y ya llevan contado en la mano lo que les respondas. Estos de aquí están en su mayoría forrados. El único que conozco tiene tres o cuatro naves industriales alquiladas que yo sepa.

Por otra parte están las rubiamechas con sus maridos. Las mujeres siempre van elegantes, pero informales y sus maridos llevan gafas. Todos sacan a pasear a su perro en algún momento del día, porque todos tienen perro y los domingos por la mañana todos van a comprar el pan en chándal.

El primer sábado que me desperté aquí me levanté para ver cómo estaba el patio, había llovido y quería ver si los desagües iban bien. Miré a mi alrededor y vi a varios tipos con batín de playboy haciendo lo mismo que yo en sus patios.

Es cuestión de tiempo que me borden la letra escarlata, pero me la pela, lo que nunca conseguiría es ser como ellos.

Seguiremos contando.

miércoles, 30 de junio de 2010

Procreación tardía

Cabronazo ofreciendo niño a los marcianos para su abducción.

Hoy hablaba con un amigo y me comentaba que llevaba dos años con su mujer intentando tener descendencia y no lo conseguían.

En contra de la creencia, es frecuente. Es muy propio de los machos muy machos decir que al primer perdigonazo sus espermas taladran los óvulos como un disparo, dejando a la mujer embarazada de un mes del primer pollazo. Puta mentira. No digo que no habrá casos, pero no suele ser así, de hecho me comentaron que solían ser casos de mujeres adúlteras que se follaban a pelo a sus maridos contrarreloj para no levantar sospechas.

El tipo ha ido al médico, y le ha dicho que él tiene el rifle con balas de fuego real y su mujer tiene los óvulos con su yema y su clara, por lo que es cuestión de tiempo. El médico le ha insinuado que debe mojar cada día y él le ha soltado al médico que el follará cuando quiera, que les mire las partes y se deje de reglamentos.

El elemento ha obviado que no todos los días le apetece a los dos y que a una mujer le duele la cabeza a menudo, que solo ve viable la regularidad si la pilla durmiendo en la cama y la enhebra por sorpresa, cosa algo fea, todo sea dicho, pero sus tres partidos semanales no faltan.
Yo le he dado el consejo definitivo, le he dicho como hacerlo para que el tema cuaje, para que el alioli se ate, para que se dore el pollo, para que suba el caldo.

Cuando alguien quiere tener descendencia y no lo consigue, solo tiene que hacer una cosa que funciona al cien por cien.

A parte de quitarse los condones, de follar regularmente con la pareja que se desea tener descendencia, no con otra, la pareja debe tener problemas económicos o como mínimo tener la certeza de que no es el mejor momento de tener un hijo.

Yo dejé embarazada a mi mujer cuando creé la empresa. Lo probamos durante un año con empleo estable sin resultados. Fue ir justo un mes y listos.

Alguien muy cercano a mí, ha dejado a su mujer embarazada justo cuando se iban a vivir a un país de la quinta mierda durante dos años, un país de esos de tres pelis en el viaje de avión. Hasta ese momento mierda y media, fue ser el momento menos adecuado y la lefa se convirtió en sangre de Alien. Es por eso que las adolescentes se quedan preñadas con dos besos con lengua y los inmigrantes sin pasta son como conejillos.

Fijaos en los americanos, en el entierro de un soldado que han pelado en Irak, siempre hay una mujer llorando con un niño con mala cara que no conoce a su padre. En cuanto les dicen que se van a la guerra, los espermatozoides salen con mira laser y GPS.

Pues eso, que si vais justos de pasta, doble condón y si estáis estabilizados ni penséis en los anticonceptivos.

lunes, 21 de junio de 2010

En otro plano de percepción

Elegancia de otro plano de percepción

Existen gustos de la gente que no percibo, cosas que suponen un placer a otras personas y a mí se me resbalan. Esos son placeres que creo que están en otro plano de percepción distinto del mío. Pondremos unos ejemplos.

Ciclismo. Deporte gilipollas donde los haya. Un montón de tíos puestos, vestidos de after pastillero subiendo en bici una montaña. No le veo el que, es una afición en un plano de percepción distinto al mío.

La poesía. Frases igual de largas si las cuentas con lógica de retrasado que deben remover algo en tu interior que no es lo que has comido. No siento nada con ella. Cuando oigo cosas como los olivos de mi campo me la pela. Es algo que está en otro plano de percepción.

El jazz. Lo que otros escuchan con deleite, yo lo percibo como una mierda discordante. No detecto la gracia del Jazz. Tengo un compañero que es un enamorado y me ha intentado convencer, pero yo solo oigo un mongo que se inventa las notas. Es música que está en otro plano de percepción.

Love of Lesbian y Shakira. Ni entiendo las letras ni su música. A mi modo de ver un grupo de gafapastas y de gitanas de autochoque, aunque a muchos amigos míos les encanta y son de aquí cerca. La culona solo le gusta a algunos salidos que conozco. Tocan para gente que está en otro plano de percepción.

El pescado. Sabor a coño sucio, a mujer fermentada. Detesto el pescado y sus derivados. No es para mí. Ni su textura ni su sabor se acercan a mi concepto de bueno. Me resulta vomitivo. Es para gente que tiene el paladar en otro plano de percepción.

Conducir. Para mi viajar es el medio de llegar a un sitio, un trámite estúpido. Controlar un cacharro que va a toda mierda lo veo una gilipollez imprudente carente de emoción. Si queréis emoción intentaos follar a una pantera, eso sí que es emocionante y requiere cojones.

¿Qué cosas están lejos de vuestro plano de percepción?

jueves, 13 de mayo de 2010

El metro, ese nido de mierda

Por cosas como esta es necesario el espacio vital.

Si existe un sitio deprimente en el mundo, ese es el metro. No existe sitio donde la gente saque peor cara, solo en los posters de películas de etarras que cuelgan en los aeropuertos.
En el metro no dejan entrar a las tías buenas dos días seguidos. Al segundo le ponen un taxi, porque si no, rompe con la línea estética del vagón. O eso o se vuelve fea debido a la porculez de ir a trabajar por la mañana. Cuando se desinfectan del metro, vuelven a ser las guapas de siempre, pero en el viaje deben ser feas por respeto al entorno.Nada hay en este mundo más emocionante que estar a medio metro de un tipo que se le marcan los camachos en los sobacos. Esa emoción que produce el intentar no acabar pringado no tiene precio. Me cago en el puenting, eso sí que te hace subir la adrenalina. Las pérdidas de orina también están presentes en el metro. Aquí no viajan solo señoras con pinta de ser del PP o bailarinas de salsa buenorras de cuarenta y pico, también abuelas de esas que llevan un perro en el bolso y tienen un aura personal que no permite que nadie se acerque a dos metros.
En el metro lo más divertido es ir con espíritu aventurero, te puedes encontrar en situaciones la mar de divertidas, propongamos unos desafíos para los lectores intrépidos:

Yonki de metro en exhibición


El músico del metro. Nada mejor que ante un músico de metro que esté tocando con la guitarra una lenta de las que vienen en su cd, bailar en plan lascivo y compulsivo a su alrededor como si formaras parte de un show. Si tienes el pelo largo, ideal hacer el molinillo heavy del pelo y simular la guitarra. Unos pasos de break dance pueden estar bien. Antes de dos canciones estarás en una emocionante persecución en la que un guitarrista te intentará canear. Nunca lo he hecho porque mis amigos, que velan por mi, nunca me dejaron.
Triste es de pedir. En el momento del discurso al principio del vagón del pedigüeño, será divertido ponerse al lado o detrás explicando su discurso en el idioma de los sordomudos para seguirle a la hora de recoger la pasta negando con la cabeza y diciendo que no le den, que es para vino y drogas. Nunca me dejaron hacer esta tampoco mis buenos amigos.

Esto tiene que oler por cojones.

El final de la escalera. Nada hay más divertido en una escalera mecánica que parar en seco al final y aguantar la marabunta. Puedes montar un buen pollo si eres lo suficientemente fuerte. Esta es divertida porque se puede hacer a lo Judas, diciendo que te has despistado. Esta si la he hecho, porque no siempre voy con mis amigos por la calle. Mi marca es taponar a ocho personas, salir y el resto es una reacción en cadena que se puede ver desde lejos. La he hecho varias veces, también en centros comerciales, una vez me saltó un tipo por encima. Mi mujer también ha practicado, pero solo tiró a mi hijo, que suele practicar el final de la escalera también. A mi hijo lo he saltado un par de veces con el jueguecito de los cojones.

Si hacéis esto avisad. Si lo grabáis y me lo enviáis, os pago algo.

martes, 11 de mayo de 2010

Ritos sagrados

Spiderman haciendo un agujero con la polla en el muro de las lamentaciones.

Existe un momento en la vida de un hombre que es el de poner las cosas en su sitio. Es el momento de ordenar una vida desordenada, poner estanterías donde no las hay para sanear tu entorno. Es el momento de coger el taladro y empezar a hacer agujeros. Es el momento de coger los tacos, el nivel y la estantería. Es tarea sagrada, peregrinación, viaje iniciático propio de un hombre adulto. Coger la broca y ponerla ante la mirada curiosa de un niño es algo obligado en la vida de todo hombre, porque un hombre incapaz de poner una estantería ni es hombre ni es nada.

Encender el taladro, hacerlo girar a toda mierda para hacer un agujero es necesario para después tomarse una cerveza fresca con los dedos manchados de yeso y la pared desconchada. Son las mejores cervezas del mundo, las más sabrosas y las únicas que se pueden beber sin ser molestado.

Cuando un hombre le pide al otro un taladro, es correspondido con la respuesta del rito ancestral. Se le suele pedir al típico impotente que ve la fórmula uno, lleva cojonera y tiene una caja de herramientas de dos mil euros para limar una puta barandilla.

-¿Necesitas brocas?-
-Sí, déjame(x, las que sean)-
-¿Necesitas ayuda?- esa es la siguiente pregunta-No. No hace falta-Es la respuesta del hombre verdadero, solo se puede pedir ayuda con una estantería de más de dos metros de largo, la respuesta se tiene que dar asintiendo sin dudar.

La última frase es mañana te lo traigo, junto con una bendición y una visita posterior para admirar los cuatro agujeros cagados y la estantería torcida.

He buscado una versión femenina del rito del taladro en las mujeres y me ha costado encontrarla, pero he dado con ella.

La versión femenina del rito del taladro es el rito de la vaporeta.

¿Vaporeta o taladro?

En un momento de la vida de la mujer, al heredar un piso o al comprarlo, mientras el marido se prepara para cargarse la pared con un taladro, la mujer pone en marcha la vaporeta, instrumento endiablado creado para dejar las persianas como los chorros del oro.
El rito del préstamo de la vaporeta es similar al del taladro, pero curiosamente, a veces las mujeres se ayudan entre ellas, prueba de que tienen más sentido común que orgullo, rasgo impropio del hombre.

El rito desconocido por mí, incluye instrucciones de uso, explicación de anécdotas pasadas con la vaporeta y recuento de lesiones ocasionadas por tan peligroso artilugio. No pocas vidas se ha llevado por delante la vaporeta.

No seréis adultos si no habéis llevado a cabo uno de los dos ritos, que lo sepáis.

jueves, 6 de mayo de 2010

Están entre nosotros


El conejo gigante antes de devorar a una tierna criatura.

Están entre nosotros, nos rodean y los podéis ver a nuestro alrededor. Extraterrestres, pero nada que ver con lo que os imagináis. Los extraterrestres preconcebidos por los humanos se dividen en dos tipos, los buenos, que vienen en son de paz a curar las almorranas sin pomada y los malos, que vienen a robar el agua de la tierra, para hacer jamón con nuestras mujeres y meternos en granjas.
El tipo de extraterrestre que convive con nosotros es el que viene de un planeta que tiene una atmósfera poco densa y hace que sus nativos lleguen justo al metro cincuenta.
Dice que los primeros champiñones (bautizados quedan), fueron los españoles que llegaron a América y al ver como estaba el tema se tiraron al vicio quemando los barcos para no volver jamás. Por lo visto cuando llegaron vieron mujeres en tanga por la selva y hojas de coca para mascar y lo mandaron todo a tomar por culo.

El tigre de Malasia con sus calzoncillos de Spiderman.

Con el tiempo mutaron dada su condición extraterrestre. Ahora desarrollan una actividad cojonudamente bien y después revientan como un sapo con un cigarro en la boca. Actualmente existen tres casos famosos presentes en los medios:

Diego Armando Maradona. Empezó jugando al fútbol y cuando fue el mejor de la historia, empezó a ponerse ciego de coca y a follarse a todo lo que se meneaba. Engordó, se chepó y ahora se arrastra en el banquillo de Argentina.
Joselito. De niño encandilaba a los abuelos cantando, pero al poco tiempo dejó de crecer y se dedicó a meterse de todo. Ignoro si sigue vivo, pero en caso de que siga en este mundo estará en tiempo de descuento.
Ángel Cristo. Este la acaba de palmar ahora, este post está dedicado a su memoria, no sé qué cojones sabía hacer, pero debía ser cojonudo porque se hizo famoso pegando latigazos a leones y follándose a una leona. Se puso hasta el culo y se quedó en el sitio, medio chepado y sin un duro, pero que le quiten lo bailado.

El asombroso hombre-plátano llora por el genocidio de sus hermanos.

Se planteó en el pasado hacer la segunda parte de ET, en la que aprendía a jugar a baloncesto y tras triunfar en la NBA viola a un par de chicas harto de coca y acaba muerto de un ataque al corazón. Nunca se llegó a hacer porque Francis Lorenzo se negó a aceptar el papel y evidenciaba demasiado el origen de los suyos.

En vista de los precedentes, existen varios champiñones potenciales, cabezones bajitos con talento que acabarán yonkis folladores sin un duro. Sin duda se os ocurrirá alguno y me lo contareis.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Las cazadoras de viejos verdes


La cuestión es irse de fiesta…

Se está viendo una nueva raza de depredadoras. Son curiosas, suelen estar morenas y son bajitas. Sus piezas predilectas, ancianos viudos o divorciados salidos. Los jóvenes y poco tarados están lejos de su alcance.Se suelen ver en bares, parejas con veinte años de diferencia, ellas aceptando que las manosee un anciano que deja caer un hilillo de baba inconscientemente pensando en la noche que le espera con la pobre desgraciada de turno.
La jugada suele ser la misma, un abuelo solitario que ve pelis clasificadas s en su video mientras recuerda décadas mejores, conoce a una sudamericana bajita y poco escrupulosa que necesita una estabilidad que no le pueden dar sus paisanos, adictos a las cervezas y al fútbol.

Cazadora de abuelos excesivamente recauchutada. Da miedo.

La chica se apalanca al abuelo solitario y le empieza a succionar. Los abuelos se compran ropa, se duchan cada día y cambian el Brummel por colonias modernas. Al final los hijos que solo iban a ver a su padre cada mucho, ven peligrar su herencia y empiezan los combates a cuchillo con la tigresa de Oriente de turno.
No es un fenómeno nuevo el de las mujeres de importación. Hubo la temporada de las dominicanas, de las cubanas, de las chicas del este y las rusas. Todavía ahora existen mujeres muy establecidas que llegaron por este sistema. Curiosamente a la inversa nunca funcionó bien, mulatones y cubanos llegaron de manos de abuelas chuchurridas, pero al ser la mujer notablemente más lista que el hombre, le daban la patada al pobre diablo una vez estaban satisfechas.
Pequeña y elástica reina del sexo.

El caso más famoso es el de los hermanos Dinio, petaron a un par de ancianas y dieron el salto al cine porno, utilizando su habilidad más valorada para empalar a chicas por dinero, esta vez jóvenes y de buen ver.

Mientras no maten a los pobres abuelos, no me parece mal, todo el mundo tiene derecho a un polvo antes del rigor mortis…

lunes, 12 de abril de 2010

Métete la porra por el culo


Cristiano ha cambiado de pito, pero todo sigue igual.

Creo que con el título ya os queda claro de que va el post. Me encanta el fútbol, me encanta ver partidos y me vuelven loco las charlas futboleras propias de los lunes, pero no puedo con las porras.

Para empezar os enseñaré un truco tan viejo como las putas, el de saquear porras. El truco lo realizan dos cabroncetes, el que hace la porra y un compinche, que será el indeciso del final. Una vez recogida la pasta, el indeciso dice el resultado del partido cuando ha acabado y se reparte la pasta con el que ha hecho la porra. A malas toca repartir, pero siempre se gana. Cuando siempre acierta el mismo tipo, desconfiad, muchas cervezas me he bebido pagadas por tramposos que no querían que hablara.

Pero prefiero cien veces a un tramposo que a un capullo que ha acertado una porra, se ponen pesados hasta decir basta. Cuando un tipo ha acertado una porra, no olvidemos que de puta leche, se cree vidente, sabio del fútbol y divinidad en la tierra.

Frases como esta no son coherentes:

-Sí, sí, tu mucho premio Nobel, pero yo acerté la porra el día del Racing.-

-Que sí, que tienes el título de entrenador, pero la porra del Barça no la ganaste y yo si-

Pero la peor, la más cansina y la que mas jode es:

-Han ganado y además he acertado la porra-

Esa me mata, y eso que yo no juego a las porras por cuestión de principios.

Me mata la codicia de la gente, que prefiere que le metan un gol a su equipo para llevarse diez euros cagados, cuando piensan tanto en la porra de las pelotas que no disfrutan el partido.

Por cierto, este post no está motivado porque mi jefe ganara la porra del sábado.

jueves, 25 de febrero de 2010

Al que no le guste…

El otro día sucedió algo que convirtió la rancia gala de preselección del concurso más mierdoso de todos los tiempos en algo divertido.

Salió un enano rapado que cantaba un rap patético y al final decía que a quien no le gustara su actuación entre las manos tenía un rabo para quien quisiera. Viendo el rap asqueroso que hizo sin duda se refería a todo el mundo.

Artista recomendado para Eurovisión.

La escena es gloriosa. La normalmente impávida Anne Igartiburu intenta hacer callar al enano que se agarra el paquete mientras la gente se va calentando y su novia, una chica con pinta de perdida vestida de Madonna en los ochenta no sabe qué hacer.

En frío diremos que está mal, que no se debe hacer algo así, pero en el fondo todos sonreímos al verlo. Sonreímos porque alguien que acude a ver un casting de mierda de un concurso de mierda como ese, solo se merece que le enseñen los calcetines.

Tiene que ser un placer estar delante de cientos de fans de Eurovisión exaltados porque no cantas una canción que parezca de la vuelta ciclista y agarrarte el paquete delante de ellos.
Le sobró respeto a la gentuza del jurado y decir:

En tres meses nadie se acordará de estos tarados y yo estaré en un plató cobrando.
Porque es la pura verdad, este tipo se forrará y el resto pasaran al olvido en unos tres meses.
Para redondear el tema le faltó tocarle un coco a la Igartiburu y largarse antes de que los del jurado dijeran nada.

¿Por qué motivo no dejan de participar en el concurso de mierda viendo la respuesta masiva del público para que se envíe al que haga más el subnormal del país? Se deberían replantear las cosas y quedarse en casa, que viene a ser lo mismo que oír lo de zero points, o eso o dejar a la gente que envíe al tarado que le apetezca, que para eso pagan ellos. Esto es como ir a un restaurante y comer lo que te obliguen por cojones.

lunes, 8 de febrero de 2010

90 60 90

Como todo buen salido sabe, no estoy hablando de los números de lost, hablo de las medidas de las señoras cachondas que salen por la tele anunciando champuses y pantalones de esos que marcan la raja del culo.

En la tele, las señoras que salen anunciando estas cosas suelen estar tremendas, pero un día viendo un anuncio de cereales me di cuenta de una incongruencia tremenda.

Medidas de modelo.

Vi que la señora en cuestión tenía un buen culo. No como el de las modelos famosas, las de bolsos y vestidos, un culo como dios manda. Miré la altura de la mesa y le cogía por la cintura, que fue lo que me llevó a pensar que había un problema grave en el tema de los 90 60 90.

Viendo más anuncios, vi que el patrón se repetía, todas las mujeres de los anuncios que no fueran de ropa tenían más curvas. Todas tenían pinta de hacer sobre el metro sesenta, nada de metro ochenta.

La cosa estaba clara, el mundo al estar petado de gilipollas, le pide las mismas medidas a una mujer de metro cincuenta que a una de dos metros. Una teta de trescientos gramos abulta mucho menos en una señora de dos metros que en una de metro cincuenta, y mejor no hablamos de una enana.
Rubio, bronceado y cachas, pero en fin…

Ya considero de gilipollas medir a las mujeres como si fueran yeguas, pero encima si le metemos medidas estándar independientemente de la altura, ya es el acabose. La caja torácica de un ser humano y los huesos de la cadera van muy relacionados con su altura, por lo que el tema del 90 60 90 es una soberana gilipollez.

Sin duda una modelo debe tener ciertas cosas, como toda la dentadura, no ser fea, una nariz que no haga que se confunda con un pájaro tropical y cosas por el estilo, pero no puedo entender lo de las medidas estándar.

Personalmente propongo un tema de grupos al estilo del bien estructurado cine porno.
Si la chica esta buena ¿Qué más da cuanto le miden las tetas? Si sus habilidades son excepcionales ¿Qué importa un palmo de culo?

Implantes para la Yola Berrocal de Tiao Peng.

Estos sí que están ahí por el conjunto y sus habilidades. No veo actrices porno con problemas de anorexia, la gran mayoría tienen tendencia a tener un par de kilos de más bien puestos.

Yo digo que nos dejemos de medidas, de puntuaciones y tonterías, el conjunto es lo que vale.

domingo, 17 de enero de 2010

El clan de las suegras temerosas

Empiezo a recuperar el habla después de las navidades. Empiezo a pensar con cierta claridad, parece que baja el colesterol y la sangre empieza a llegarme al cerebro en cantidades razonables, se me estaba poniendo la cabeza blanca y todo.

Parece ser que no he sido el único en tener secuelas. Mi cuñado pretende enviar un burofax a mi suegra para que frene con lo de la comida, porque lo de este año ha sido terrible.

Coche de un excuñado cabroncete. Una suegra temerosa fue la responsable.

Poca gente conoce el ritual de primeros de diciembre de las suegras temerosas, club selecto al que pertenecen no pocas madres. No llevan ningún distintivo ni tatuaje, pero todas hacen algo en común llegada la navidad, solo por eso las reconoceréis. En apariencia son señoras normales, cosen los bajos de los pantalones, hacen sopas cojonudas y sonríen a menudo. Solo se las puede distinguir por participar en el ritual secreto y en la caza.

El ritual secreto consiste en vestirse con cañas y bailar en el bosque, la procesión de las suegras cazadoras empieza. Caminan descalzas sobre la nieve y tienen un único objetivo común: Matar a un nuero de un empacho. En el momento en el que una de ellas consigue matar a uno de sus nueros de un empacho, dejan de obligar de comer a la familia, avisan a las demás y saben que toda la comunidad de suegras temerosas tendrán grandes ventajas. Se podrán colar al ir a comprar, no se pincharán con la aguja al coser y sus nietos crecerán sanos, aunque uno de ellos sin padre.

La danza de las suegras temerosas. El fotógrafo fue empalado por revelar el secreto.

Mi suegra, cuando falta un mes para navidad, empieza a afilar palos. Ella no va a la tienda a comprar carne, ella lo caza, eso del mercado es para mariconas. Elige al azar una zona del mapa donde haya fauna en abundancia, se pinta la cara y se dirige hacia allí con su armamento. No se descuida su costurero para las heridas ni un par de ollas para ir cocinando algo.

Tres días después, mi suegro va a un punto acordado previamente. Con el tiempo se ha acostumbrado a ver salir de las matas a mi suegra irreconocible, rebozada de sangre y barro, guía a mi suegro por angostos caminos hasta la montaña de carne para navidad. En los descansos de la caza teje ropa interior y calcetines para regalar en reyes. Cuando llega a su casa, sobre el veinte de diciembre se pasa dos días durmiendo para recuperar fuerzas.

Cuando se despierta empieza a cocinar. Debe haber un mínimo de siete animales y un máximo de doce, trescientos kilos de carne para tres comidas de siete personas. Con las pieles de los animales muertos se puede vestir a dos familias de gordos.

Llegada la fecha, empieza a poner comida, primero los entrantes, después el primer plato, el segundo y los dos postres. Omitiré detalles, solo os diré que cuando salimos lloramos grasa y masticamos el aliento. Es físicamente imposible comer en un periodo de siete horas.

Exterminador de suegras temerosas. Fue troceado y cocinado por varias jubiladas.

La historia de la caza debe ser cierta, solo así se puede explicar su insistencia para que comamos y no nos dejemos nada.

Yo le he cogido el truco, en el momento que empieza a insistir, me acojo a la clausula de paridad, una antigua costumbre de la familia que dice que solo se puede pedir algo a alguien que esté dispuesto a hacer lo mismo que pide. Esta clausula ha estado presente en muchas reuniones familiares. Mi suegra y yo tenemos pendiente correr la cursa de Barcelona. Hace tiempo que me acogí a la clausula y lo tenemos pendiente. Con la comida es igual, yo solo me cómo lo mismo que ella está dispuesta a comer. Llegada la ingestión de cien kilos de carne, me acojo a la clausula y ella debe comer todo lo que yo coma si ella me lo exige.
Yo peso ochenta kilos, ella entre sesenta y setenta, por lo que llegada la clausula ya estoy tranquilo. Por desgracia para mi cuñado no conoce demasiado bien el idioma y por extensión la clausula, por lo que creo que ya ha visto el pasillo de luz propio de los moribundos varias veces.

En fin, que parece ser que la cosa está salvada hasta el año que viene.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El ocaso de una estrella

En su sofá, como todas las tardes, recordaba sus buenos tiempos, rodeado de niños que continuamente le saludaban con la mano y le abrazaban. Recordaba a sus antiguos compañeros con nostalgia.

Cuando su condición sexual se hizo pública, lo echaron de la serie al instante. Un gay reconocido rodeado de niños era una cosa antinatural en los ochenta. Una vez en el paro y con una suculenta paga de por vida, se dedicó a hacer todas aquellas cosas que siempre deseó pero nunca pudo hacer por trabajar de cara al público. Cosas de adultos.

Tuvo varios novios, pero el sexo no le fue demasiado bien debido a su peculiar espalda. Varios amantes acabaron en el hospital, uno en coma por moverse en el sentido equivocado en pleno acto. Volvió a ser portada en las revistas y empezó a ganarse otro tipo de fama. De ahí al sado el paso fue muy corto, la gente se agolpaba en las salas x para ver sus películas. Todo acabó cuando murió su compañero de rodaje favorito en una escena de sexo anal.

Las drogas y el alcohol acabaron por cansarle, debido a sus peculiaridades no le permitían meterse en discotecas, era un peligro en las aglomeraciones y colocarse solo no se le antojaba divertido. El mundo que tanto le había querido le estaba metiendo en una jaula de oro. Su nombre empezó a ser tabú y sus antiguos compañeros le retiraron el saludo, todos menos uno.

Con el tiempo pagó por el sexo, cientos de tipos con armadura compartieron su cama mientras él lloraba de espaldas sabiendo que cuando cobraran se largarían. Su deformidad que tanta fama le había dado le condenó a la soledad absoluta.

Lo que más le jodía era que su piel no era tan suave como antes, se le hacían cada vez más bolas de pelo y empezaba a verse cada vez más claro. Los ojos inyectados en sangre por el abuso del alcohol y la incipiente coronilla de monje, no contribuían a mejorar su aspecto deforme. Poco a poco empezó a parecer por delante una patata con mechones de pelo.

A veces venían a verle su único amigo, deforme como él, había gozado de la fama durante más años, pero la edad hizo mella en él. Mientras uno rodaba sado, el otro recibía homenajes por su moribunda carrera. Su ex compañero jamás se olvido de su cumpleaños ni de ir a verlo una vez al mes.

Cuando le veía, evidenciaba que su deformidad mejoraba, al caerse el pelo parecía más humano. El gimnasio y las operaciones convirtieron a su socio en un ser humano de pleno derecho. Feo, pero humano. Viendo como le iba a su compañero, pensó en operarse, ponerse unas tetas y a lo mejor hacerse un cambio de sexo, pero nunca llegó a hacerlo.

Un buen día su ex compañero le presentó a su novio, un modelo sueco de diecinueve años. Le hablaron de boda y le pidieron si quería ser su padrino.

Eso fue la gota que colmó el vaso. Se sintió más solo que nunca, no salía de casa y solo le llamaban para salir en programas del corazón. Con el tiempo dejó de comer.

Ayer le encontraron clavado en su sofá, muerto desde no se sabe cuándo y con una foto en las manos.

Descanse en paz Espinete.